CUNIT

El crecimiento de Cunit es de los más notables de toda la comarca del bajo Penedès, en diez años, de 1991 a 2001, aumentó la población en el 162%.

Se conocía en la antigüedad como la Cuadra de Santo Cristòfol de Cunit, santo bajo que su advocación permanece todavía su iglesia neoclásica, aunque el ábside románico delata el estilo de su primitiva construcción. Hasta 1805 Cunit estuvo bajo la jurisdicción del castillo de Cubelles. El principio de su historia, en el siglo IX, sólo aparecen referencias en compañía de la Cuadra a buen seguro, ambos como pertenecientes al Castillo de Cubelles. Después fue propiedad de Ramón Berenguer IV, quien lo donó a Dalmau de Cunit, segundos aparece en un documento del siglo XI. Seguía, al parecer, formando parte de Cubelles, pues Jaime E incorporó todo el término a la corona y concedió franquicias para su repoblación. En el siglo XIV se había fragmentado el término y Seguro pasó a la pertenencia de *Miralpeix *, mientras que Cunit pertenecía al señorío de Berenguer de Cunit, o Conit. fueron señores de la defensa, sucesivamente, Andreu Bisbal (XV), Miquel Ferrer (XVI), Miquel o Vicenç *Mollet (XVI) y Cristòfol d’Icart (XVII).

De esta fortaleza no aparecen restos. El actual, que recibe el nombre de Castell, debió ser una masía fortificada. La desafortunada restauración no se ajusta a la de un castillo medieval. A principio del siglo XX adquirió el edificio, arruinado, el varón de Cunit. En la actualidad continúa siendo propiedad privada.

Cunit fue el productor más importante de vino de Baix Penedès durante el siglo XIX, dicen que por delante del Vendrell

Además de la antigua cuadra de Vila-seca, la más antigua, se conserva también el Rectoret y el Cortijo del Plan, en la carretera de El Madroño. Cerca de ella está el Cortijo de Sant Antoni, donde se encontraron vestigios de la Edad del Hierro. En la urbanización Cunit-Cubelles, aparecen dos más: la Masía Rompe-rocas y, cerca, la Puigdetiula.

Hemos dicho que en la plaza se asienta la Iglesia SanSanto Cristòfol, con ábside románico. Parece ser que cuando se restauró la iglesia (siglos XVI o XVII) se asentaron en Cunit una colonia de pescadores de los Islas Baleares. En honor de este santo celebran la fiesta mayor el 10 de julio. Y la pequeña se la dedican en San Sebastián, el 20 de enero.

Del antiguo Cunit apenas queda nada. La gente acude, como toda la costa de Tarragona, en busca de playas de arena fina, que se las ha. Pero como los catalanes siempre van por la vida con sus tradiciones, abundan las asociaciones y centros culturales, la pandilla del Dragón de Cunit, el Baile de Diablos, el de Cercolets, y un largo etcétera.

No practican ya la tradición del Zarpara, en la cual bendecían las casas y masías para entregarlas de las brujas y los malos espíritus, pero cualquier día vuelven a hacerlo, seguro.

En la actualidad Cunit es un enclave turístico, con playas de fina arena y apartamentos casi a pie de mar.